Miles de personas despidieron a Paquita la del Barrio en Alto Lucero, Veracruz, su tierra natal, con música de mariachis, rezos, porras y lágrimas.
Los hijos de la cantante, junto a familiares, amigos y personas que la conocieron desde su infancia, acudieron a la iglesia de Cristo Rey, ubicada en este pintoresco pueblo rodeado de montañas.
En señal de homenaje, el ayuntamiento entregó a la familia un reconocimiento póstumo a Paquita, destacando su valiosa contribución artística y social a lo largo de su vida.
Viola, su hermana, la despidió cantando y evocando los tiempos en que juntas formaron el dueto Las Golondrinas, recorriendo los escenarios de todo el país.
Las cenizas de Paquita permanecerán en Alto Lucero, antes de ser trasladadas a la Ciudad de México, donde se celebrará otro acto en su honor.
Aunque Paquita dejó Alto Lucero, la esencia de este lugar jamás la dejó a ella.
Poco a poco, con sombreros y visiblemente cansados, muchos habitantes de la tercera edad llegaron a la plaza principal del pueblo para darle el último adiós a la que fue su paisana antes de alcanzar la fama.
Con nostalgia en su rostro, Augurio Castillo rememoró cómo la pequeña Francisca disfrutaba montar a caballo y cantar mientras recogía mangos.