Tijuana, Baja California .- Tres personas, dos de ellas menores de edad, fueron detenidas por elementos de la Policía Municipal como presuntos responsables de una agresión armada registrada la madrugada de este sábado en las inmediaciones de un bar ubicado sobre el bulevar Díaz Ordaz.
De acuerdo con información oficial de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana Municipal (SSPCM), testigos señalaron que los ocupantes de una vagoneta dispararon en repetidas ocasiones contra un hombre y posteriormente huyeron del lugar.
Tras recibir el reporte, agentes municipales desplegaron un operativo de búsqueda con base en las características del vehículo señalado. Minutos después, la unidad fue localizada a la altura del bulevar Cuauhtémoc, donde el conductor hizo caso omiso a las indicaciones policiales, lo que derivó en una persecución que se prolongó por el libramiento Salvador Rosas Magallón.
La persecución concluyó cuando el vehículo fue interceptado y los tripulantes intentaron huir a pie. Durante este intento, uno de los sospechosos apuntó a los oficiales con un objeto con apariencia de arma de fuego, lo que provocó que los agentes hicieran uso de su armamento para neutralizar la amenaza.
El sujeto resultó lesionado en una extremidad inferior y recibió atención médica bajo custodia. Los otros dos implicados fueron asegurados en el lugar sin lesiones de gravedad.
La víctima de la agresión armada se trasladó por sus propios medios a un hospital, donde fue atendida por múltiples heridas de bala en el abdomen y una pierna; su estado de salud fue reportado como estable.
Los detenidos fueron identificados como Jesús “N”, de 21 años; Carlos Alberto “N” y Jesús Alberto “N”, ambos de 17 años. Durante la detención se aseguró un arma de fuego tipo pistola y un arma de utilería.
Los tres fueron puestos a disposición de la autoridad investigadora correspondiente, que será la encargada de determinar su situación jurídica y deslindar responsabilidades.
El hecho se suma a una serie de episodios de violencia armada registrados en zonas de bares y centros nocturnos de Tijuana, donde la presencia de menores de edad entre los presuntos responsables vuelve a evidenciar fallas estructurales en prevención del delito y control de entornos nocturnos.