Por Redacción | Tijuana, Baja California | 5 de febrero de 2026.
“Estamos a tiempo de no regresar al pasado”, advirtió el diputado Jorge Ramos Hernández, presidente de la Comisión de Seguridad Pública y Protección Civil del Congreso del Estado, al referirse al robo denunciado esta semana por una pareja de médicos en el fraccionamiento Hipódromo Agua Caliente, presuntamente perpetrado por sujetos que portaban insignias de la Guardia Nacional.
El legislador señaló que, de acuerdo con la vestimenta y el modo de operación descritos por las víctimas, no se puede descartar la posible participación de elementos de otras corporaciones de seguridad, lo que consideró un hecho de la mayor gravedad.
Ramos Hernández recordó que este tipo de casos evocan los años más críticos de violencia en Tijuana, entre 2007 y 2010, cuando operaban comandos armados con presunta participación de elementos de seguridad, afectando directamente a la población y al sector empresarial.
“El caso de Tijuana es una señal muy clara de que podemos regresar a esos tiempos si no se actúa con firmeza”, sostuvo.
El diputado subrayó que su posicionamiento no busca generar alarma social, sino alertar sobre la seriedad de los hechos y la necesidad de actuar de manera inmediata y contundente.
“No vengo aquí a alarmar a la población, vengo a alertar. Estamos a tiempo de no regresar al pasado, pero se deben tomar acciones contundentes, y una de ellas es limpiar los cuerpos de seguridad en Baja California”, expresó.
Indicó que existe una preocupación legítima entre los residentes del fraccionamiento Hipódromo Agua Caliente, debido a la cercanía de instalaciones de la Guardia Nacional en la zona, por lo que consideró indispensable que las autoridades esclarezcan plenamente lo ocurrido.
Ramos Hernández informó que ha mantenido comunicación con el titular de la Guardia Nacional en Baja California y aseguró que dará seguimiento puntual al caso hasta que se determinen responsabilidades y se conozca la verdad de los hechos.
Asimismo, anunció que presentará una iniciativa para la creación de una Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos por Servidores de la Seguridad, la cual contaría con autonomía para actuar de manera oficiosa y preventiva, y no únicamente de forma reactiva.
Como antecedente, señaló que actualmente existen 18 elementos de la Policía Estatal suspendidos por su presunta participación en delitos como robo de droga y extorsiones, lo que —afirmó— evidencia que la depuración de las corporaciones de seguridad debe ser permanente.
Finalmente, adelantó que este jueves presentará ante el Pleno del Congreso del Estado un exhorto a los tres órdenes de gobierno para que implementen de manera periódica e integral programas de revisión, evaluación y depuración de los cuerpos de seguridad en Baja California, con el objetivo de fortalecer la confianza ciudadana y evitar retrocesos en materia de seguridad pública.