Por Redacción | Hermosillo, Sonora.
El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, negó de manera categórica cualquier vínculo con financiamiento ilícito, luego de alusiones indirectas al estado en el libro Ni venganza ni perdón, del periodista Julio Scherer Ibarra.
A través de su cuenta oficial en X, el mandatario estatal solicitó al autor una aclaración pública para precisar que él no participó en ningún esquema irregular. Durazo sostuvo que nunca ha recibido recursos de procedencia ilícita ni fue advertido sobre presuntas operaciones de esa naturaleza.
En su posicionamiento, el gobernador señaló que las referencias ambiguas al estado pueden generar interpretaciones erróneas sobre su persona y trayectoria política. Indicó además que sostuvo comunicación privada con Scherer, quien —según su versión— le respondió que se trataba de una “fe de erratas” relacionada con hechos de 2018.
No obstante, Durazo subrayó que hasta el momento no se ha emitido una aclaración pública, lo que, dijo, ha impactado su relación con el exfuncionario federal.
La publicación del libro ha generado debate político al señalar a exfuncionarios y organizaciones por presuntas operaciones irregulares durante el sexenio anterior.
En la Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum restó importancia al contenido de la obra. Durante su conferencia matutina, afirmó que no ha leído ni tiene previsto leer el libro, y cuestionó la solidez de las fuentes citadas. Señaló que únicamente las denuncias presentadas ante autoridades competentes tienen validez jurídica y consideró que el impacto del texto se limitará al ámbito de redes sociales y analistas políticos.
El intercambio de declaraciones refleja la tensión generada por la publicación, en un contexto donde las referencias indirectas y la interpretación pública de los señalamientos mantienen el debate abierto.