Por Redacción | Ciudad de México, 24 de marzo de 2026.
La discusión del denominado Plan B de la reforma electoral entró en una fase decisiva en el Senado, tras destrabarse los ajustes técnicos que permitirán su análisis en comisiones este martes.
De acuerdo con legisladores de Morena, las modificaciones de técnica legislativa y la homologación de artículos transitorios fueron resueltas, lo que abre paso a la circulación del dictamen y su eventual discusión.
Sin embargo, el proceso legislativo enfrenta incertidumbre. El coordinador parlamentario Ricardo Monreal reconoció que la iniciativa podría no prosperar, al advertir la complejidad de construir una mayoría calificada en un contexto de diferencias internas y necesidad de acuerdos con partidos aliados.
Entre los puntos centrales de la propuesta destacan la reducción del número de regidores y síndicos en municipios, así como la imposición de topes presupuestales a congresos locales, bajo un enfoque de austeridad.
Otro de los temas que ha generado mayor debate es la revocación de mandato, particularmente por la propuesta de empatarla con procesos electorales, lo que ha sido rechazado por algunos partidos como el PT, complicando las negociaciones.
El calendario legislativo añade presión, ya que la reforma deberá aprobarse antes de finales de mayo para poder entrar en vigor previo al siguiente proceso electoral.
En este escenario, el avance del Plan B dependerá de la capacidad de negociación entre fuerzas políticas, en un contexto donde tanto aliados como oposición han manifestado reservas sobre su contenido e implicaciones.