Por Redacción | Estados Unidos.
El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, anticipó que continuarán las investigaciones y posibles acusaciones contra políticos mexicanos presuntamente vinculados con el crimen organizado, tras los recientes señalamientos contra funcionarios y exfuncionarios.
Durante una entrevista, el funcionario confirmó que las acciones emprendidas por el Departamento de Justicia no serán aisladas, luego de que el pasado 30 de abril se presentaran cargos contra diez personas, entre ellas figuras del ámbito político, por delitos relacionados con tráfico de drogas y uso de armas.
Blanche señaló que estos procesos forman parte de una estrategia más amplia que involucra la colaboración con distintas agencias federales, así como con gobiernos de la región, incluido México, con el objetivo de combatir a los cárteles.
El fiscal interino subrayó que la relación bilateral se mantiene en términos positivos, especialmente en temas como migración y seguridad, aunque dejó claro que las investigaciones seguirán avanzando conforme surjan nuevos elementos.
En ese sentido, explicó que la cooperación de líderes criminales detenidos en Estados Unidos podría derivar en más acusaciones, al aportar información relevante para las indagatorias en curso.
Asimismo, destacó que uno de los objetivos de estas acciones es reducir la percepción de impunidad entre integrantes de organizaciones delictivas, al advertir que pueden ser detenidos y procesados en territorio estadounidense.
Sobre la posibilidad de una intervención directa de fuerzas estadounidenses en México, Blanche evitó adelantar escenarios, al señalar que se trata de decisiones que corresponden al ámbito político y no al Departamento de Justicia.
El posicionamiento se da en un contexto de creciente atención internacional sobre los vínculos entre crimen organizado y estructuras políticas, así como del fortalecimiento de mecanismos de cooperación en materia de seguridad entre ambos países.