Por Redacción | Tijuana, Baja California.
Con la participación de 105 caballos y jinetes provenientes de distintas entidades del país, este jueves comenzó en el Club Hípico Caliente la edición número 34 del Clásico Internacional Jockey Club, considerado uno de los eventos ecuestres más importantes del noroeste de México.
La directora del Club Hípico Caliente, Gabriela de la Fuente, informó que la competencia superó la meta inicial de 100 caballos inscritos, al registrar finalmente 105 participantes provenientes principalmente de Baja California, además de Jalisco, Querétaro, Estado de México y otras entidades del norte del país.
“Habíamos anunciado 100 caballos y tenemos 105; eso quiere decir que rebasamos la meta y estamos muy contentos. Es el evento más importante de la zona noroeste y contamos con una bolsa de premios de 500 mil pesos en efectivo, además de otros incentivos otorgados por los patrocinadores”, expresó.
La organizadora explicó que, aunque se trata de un torneo de carácter internacional, en esta edición no fue posible la participación de caballos procedentes de Estados Unidos debido a las restricciones sanitarias implementadas para prevenir la propagación del gusano barrenador.
“Nos estamos cuidando como países. Todos los caballos que llegaron cumplen con los protocolos sanitarios, cuentan con pasaportes, exámenes de sangre y fueron revisados, por lo que estamos muy tranquilos en ese sentido”, comentó.
De la Fuente destacó que el torneo reúne competidores de distintas edades, desde niñas y niños de siete años hasta adultos mayores, y resaltó que la equitación fomenta la disciplina, el compromiso y otros valores entre quienes practican este deporte.
Asimismo, invitó a la ciudadanía a asistir al evento, que se desarrollará durante cuatro días y contará con entrada gratuita, además de una oferta gastronómica, exhibiciones y actividades dirigidas a toda la familia.
Finalmente, resaltó los beneficios de la equinoterapia, al señalar que el contacto con los caballos contribuye al desarrollo físico y emocional de personas con necesidades especiales.
“El caballo es un terapeuta nato. Trabajamos con equinoterapia para niños con necesidades especiales y hace una diferencia increíble; eso demuestra el gran vínculo que puede generarse entre las personas y estos animales”, concluyó.