Por Redacción | Ciudad de México, 20 de febrero de 2026.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que las Fuerzas Armadas quedarán fuera de la iniciativa de reforma constitucional que busca reducir las denominadas “pensiones doradas” de ex funcionarios públicos.
Durante su conferencia matutina, la mandataria precisó que el proyecto —que será enviado al Congreso el próximo lunes— está dirigido exclusivamente a funcionarios públicos de confianza que, en algunos casos, laboraron por periodos breves y hoy reciben jubilaciones que consideró desproporcionadas.
“Obviamente las Fuerzas Armadas no están incluidas en esto”, afirmó, al subrayar que la medida no impactará a personal militar. La propuesta, explicó, plantea que estas pensiones se reduzcan, al menos, a la mitad de lo que percibe la persona titular del Ejecutivo federal.
Como ejemplo de estos esquemas, mencionó el caso del exdirector de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría Treviño, quien —según dijo— percibe una pensión mensual de 120 mil pesos. Añadió que los datos serán revisados para transparentar los montos y confirmar las cifras, aunque insistió en que existen “abusos” y “excesos” que deben corregirse.
El anuncio se da un día después de que, en el marco del Día del Ejército Mexicano, la presidenta adelantó que impulsaría cambios constitucionales para ajustar jubilaciones que calificó como “exorbitantes” y financiadas con recursos públicos.
En ese contexto, la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, señaló que hay antecedentes de pensiones superiores a los 700 mil pesos mensuales en esquemas heredados de organismos como Luz y Fuerza del Centro, hoy bajo la estructura de la Comisión Federal de Electricidad.
La iniciativa abre un debate sobre el equilibrio entre derechos adquiridos y el uso eficiente del gasto público. El Congreso tendrá ahora la tarea de analizar el alcance de la reforma, sus implicaciones presupuestarias y su impacto en el marco constitucional.