Por Redacción | San Diego, California. 25 de junio de 2026.
Con el objetivo de reducir la compra ilegal de armas de fuego y evitar que éstas lleguen a manos de personas o grupos criminales, autoridades federales de Estados Unidos presentaron este jueves en San Diego la campaña “Don’t Lie For The Other Guy”.
Durante la presentación, el fiscal de la Fiscalía Federal para el Sur de California, Adam Gordon, señaló que las compras de armas realizadas por intermediarios representan un problema de seguridad que impacta tanto a Estados Unidos como a México.
“Las compras ilegales son cuando alguien compra un arma para alguien más que tiene prohibido comprar o poseer un arma; es un tema significativo en San Diego y afecta ambos lados de la frontera”, afirmó.
En el anuncio también participaron el agente especial adjunto de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), José Medina, así como representantes del Departamento de Policía de San Diego.
Medina explicó que quienes participen en este tipo de adquisiciones ilegales pueden enfrentar un delito grave federal, con sanciones de hasta 15 años de prisión y multas que alcanzan los 250 mil dólares.
“Prevenir estas compras ilegales es proteger vidas y requiere un esfuerzo conjunto entre autoridades, fiscales, representantes políticos, comercios de armas y la comunidad”, expresó.
Por su parte, el teniente del Departamento de Policía de San Diego, César Jiménez, indicó que las personas impedidas para adquirir armas incluyen individuos con antecedentes penales por delitos violentos, integrantes de pandillas y miembros de organizaciones criminales.
Asimismo, destacó que una parte del armamento adquirido mediante este esquema termina siendo trasladado hacia México, particularmente a la región fronteriza de Tijuana.
“La preocupación es que muchas de estas armas también se están yendo hacia México, hacia el área de Tijuana específicamente, y aquí en San Diego nuestro enfoque es la ciudad y la frontera”, señaló.
De acuerdo con Jiménez, aproximadamente 30 por ciento de los delitos relacionados con armas en San Diego involucran casos en los que una persona compra un arma para entregarla posteriormente a otra persona o a un grupo delictivo.
Las autoridades hicieron un llamado a propietarios de establecimientos dedicados a la venta de armas y a la ciudadanía para denunciar cualquier intento de compra irregular y contribuir a frenar el tráfico ilegal de armamento.