Por Redacción | Tijuana, Baja California. 29 de junio de 2026.
La eliminación de la selección de Irán del Mundial 2026 puso fin a su participación en la competencia, pero también cerró una etapa que dejó una conexión especial con Tijuana, ciudad que durante poco más de tres semanas fue su hogar y centro de operaciones.
Desde su llegada el pasado 7 de junio, el representativo iraní encontró en la frontera mexicana un espacio para preparar sus encuentros mundialistas y, al mismo tiempo, el respaldo de una comunidad que lo recibió con muestras constantes de apoyo y hospitalidad.
Durante su estancia en el Hotel Marriott, decenas de familias acudieron diariamente para saludar a los jugadores, solicitar fotografías y autógrafos, además de entregar banderas, balones, regalos y mensajes de aliento que acompañaron al equipo durante toda su concentración.
Este lunes, horas antes de la salida de la delegación, aficionados volvieron a reunirse para despedir al conjunto iraní. Entre ellos estuvo Brenda Aranda, quien preparó un mensaje escrito en persa como muestra de agradecimiento.
“Lo busqué en Google y espero que sí sea. Dice: ‘Gracias por luchar hasta el último minuto, dejaron el corazón en la cancha y sin darse cuenta también llenaron el nuestro de amor, orgullo y esperanza. Los resultados pasan, pero la entrega, la pasión y el ejemplo permanecen. Gracias, Irán’”, compartió.
La presencia del equipo en Tijuana estuvo marcada por un contexto particular, ya que las restricciones para ingresar a Estados Unidos durante la Copa del Mundo llevaron a la selección iraní a establecer su concentración en territorio mexicano, convirtiendo a la ciudad en su base durante el torneo.
Brenda Aranda señaló que conocer las circunstancias que enfrentó la delegación fortaleció el vínculo entre la afición local y el equipo.
“He visto las publicaciones que han hecho y las declaraciones, y la verdad se hace un nudo en la garganta. Definitivamente es muy injusto por lo que pasaron”, expresó.
Añadió que, más allá de los resultados deportivos, la experiencia demostró el poder del fútbol para acercar a las personas.
“Realmente saludarlos y aplaudirles. Al final hicieron un buen partido. Yo creo que esta Copa se trata de unirnos; el deporte hace magia y eso es lo interesante”, comentó.
Con la partida de la selección, Tijuana concluye un episodio que trascendió el ámbito deportivo y que proyectó a la ciudad como un ejemplo de hospitalidad durante el Mundial 2026, dejando una historia de convivencia y cercanía entre una selección internacional y la comunidad fronteriza.