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Por Redacción | Ciudad de México.
La propuesta de modificar el calendario escolar 2025-2026 volvió a generar debate nacional luego de que el secretario de Educación Pública, Mario Delgado, defendiera públicamente la decisión y asegurara que, después del 15 de junio, muchas escuelas dejan de cumplir una función pedagógica real.
Durante la Primera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) argumentó que, tras la entrega de calificaciones, gran parte de las actividades escolares se enfocan en procesos administrativos más que en enseñanza efectiva.
“Debemos ser honestos, tras la entrega de calificaciones hay una inercia en las escuelas, en todo el ecosistema educativo. Después del 15 de junio, se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa”, afirmó.
Las declaraciones ocurren en medio de la polémica generada por el ajuste al calendario escolar, que contempla concluir clases antes de lo previsto originalmente para el ciclo 2025-2026.
Delgado también sostuvo que las condiciones climáticas y geográficas del país hacen necesario replantear la organización escolar. Como ejemplo, mencionó el caso de estados del norte como Sonora, donde las temperaturas pueden superar los 45 grados centígrados durante junio y julio.
“La realidad es que México no cabe en un solo calendario”, expresó.
El funcionario respaldó así los argumentos previamente expuestos por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien recordó que existen antecedentes de modificaciones regionales al calendario escolar, como ocurre en Aguascalientes durante la Feria Nacional de San Marcos, donde las clases son suspendidas temporalmente y posteriormente repuestas con autorización de la SEP.
No obstante, Delgado reconoció una de las principales críticas hacia la medida: el impacto que puede generar en las dinámicas familiares y laborales.
“Al cerrar la escuela, la carga del trabajo recae en las mujeres”, admitió.
Sin embargo, señaló que el sistema educativo no debe funcionar como un mecanismo de resguardo infantil derivado de las exigencias laborales del mercado.
“El sistema económico obliga a las familias a buscar dónde dejar a sus hijos para poder trabajar, pero la escuela no debe asumir esa función”, planteó.
La discusión sobre el nuevo calendario escolar ha provocado opiniones divididas entre padres de familia, docentes y especialistas en educación, quienes debaten entre las condiciones climáticas, la carga administrativa y el papel social que actualmente cumplen las escuelas en México.