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Opinologa
Ciudad de México.- El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, abordó la controversia que se generó tras la invitación extendida por Claudia Sheinbaum, virtual presidenta electa, al presidente ruso, Vladimir Putin, para asistir a su ceremonia de investidura el 1 de octubre.
Durante su conferencia matutina, López Obrador declaró que su gobierno no tiene la facultad ni la responsabilidad de detener al mandatario ruso si este decide aceptar la invitación, subrayando que México está en contra de la guerra y a favor de la paz.
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La reacción del presidente mexicano surge después de que la noticia de la invitación a Putin provocara una amplia polémica, especialmente en la prensa internacional. Esta controversia se intensificó debido a que Putin enfrenta una orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional (CPI) por su papel en la invasión de Ucrania, lo que plantea un conflicto diplomático, dado que México es parte de la CPI.
López Obrador intentó minimizar la controversia al explicar que la invitación a Putin es parte de una convocatoria general que Sheinbaum hizo a todas las naciones con las que México mantiene relaciones diplomáticas.
“México tiene relaciones con casi todos los países del mundo”, señaló el presidente, subrayando que la decisión final de asistir o no recae en los gobiernos invitados.
El mandatario también mencionó que, a pesar de las relaciones diplomáticas generales, existen excepciones. López Obrador confirmó que no se ha extendido una invitación a los gobiernos de Ecuador y Perú debido a diferencias con estos países. En el caso de Ecuador, las tensiones se deben a la invasión de la embajada mexicana, mientras que en el caso de Perú, las relaciones son tensas debido a desavenencias políticas.
López Obrador recordó que México ha invitado a delegaciones de varios países, incluidos aquellos con los que ha tenido controversias, en eventos diplomáticos anteriores. Citó como ejemplo el desfile del Día de la Independencia de 2023, donde se invitó a una delegación rusa, lo que también generó críticas.
A pesar de las críticas, Claudia Sheinbaum defendió la invitación como un procedimiento diplomático estándar, aclarando que se trata de una práctica protocolaria habitual en las tomas de posesión, donde se envían invitaciones a todos los países con los que México tiene relaciones diplomáticas. La Embajada de Ucrania en México, en respuesta, expresó su confianza en que las autoridades mexicanas cumplirán con la orden internacional de detención contra Putin si este asiste al evento. Además, agradeció la invitación extendida al presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, para que también asista a la ceremonia.
“La Embajada de Ucrania en México reconoce el hecho de que el Gobierno de México invita a representantes de todos los países con quien sostiene relaciones diplomáticas. Así mismo, agradecemos la cordial invitación extendida al presidente de Ucrania, Volodymir Zelenskyy”, dijo en un comunicado la embajada de Ucrania.
Por su parte, Sheinbaum no ha confirmado si Putin ha aceptado la invitación, ni ha aclarado si otros líderes controvertidos como el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, o el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asistirán a su investidura. Tampoco se ha confirmado la asistencia del rey de España, Felipe VI. Esta última figura ha estado en el centro de una controversia diplomática debido a las declaraciones de Sheinbaum, quien el 30 de julio apoyó la idea de que España debería ofrecer disculpas por los abusos cometidos durante la conquista, aunque reiteró la importancia de mantener buenas relaciones bilaterales.