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Redacción
Por Redacción | Tijuana, Baja California.
La discusión sobre cómo deben crecer y transformarse las ciudades mexicanas llegó a Tijuana con la voz de quien gobernó uno de los municipios con mayor ingreso per cápita del país. Ante integrantes del Consejo de Desarrollo Económico de Tijuana (CDT), Miguel Treviño de Hoyos expuso su experiencia al frente de San Pedro Garza García y delineó una visión de desarrollo urbano que, aseguró, debe estar centrada en las personas.
En la conferencia titulada “Mejores modelos de desarrollo de ciudad”, el exalcalde compartió los planteamientos de su libro Contra Corriente, donde narra su gestión entre 2018 y 2024 bajo un esquema de gobierno independiente que buscó distanciarse de las prácticas tradicionales de la política partidista.
Treviño sostuvo que uno de los desafíos más relevantes para los municipios en México es apostar por nuevas generaciones en el servicio público. “Las diferentes alcaldías en México deben confiar en los jóvenes honestos en el servicio público”, afirmó, al subrayar que la transformación municipal requiere liderazgo con vocación social y compromiso ético.
Aunque reconoció que San Pedro Garza García cuenta con condiciones económicas privilegiadas, admitió que incluso en ese contexto existen zonas con rezagos importantes, particularmente en el norponiente del municipio y en áreas cercanas al río Santa Catarina. Desde esa realidad, explicó, su administración priorizó la inversión en espacios públicos ubicados en sectores con mayores necesidades.
Como ejemplo mencionó la intervención en el Parque Clouthier, donde —según detalló— se realizó una inversión histórica para dignificar un espacio en una zona popular. Para Treviño, el principio rector fue claro: dirigir los recursos a donde más se requieren.
“Los espacios más dignos y mejor equipados tienen que estar donde la gente tiene más necesidades”, expresó, al defender una política urbana que no concentre los beneficios en áreas consolidadas.
El exalcalde también planteó que los cambios estructurales en una ciudad no se producen de forma inmediata. A su juicio, las transformaciones progresivas en espacios emblemáticos generan un efecto multiplicador en la percepción ciudadana y construyen una narrativa de esperanza.
Desde su perspectiva, cada municipio —independientemente de su tamaño o presupuesto— puede impulsar mejoras si existe voluntad política y una visión clara de desarrollo. La clave, insistió, radica en colocar el bienestar ciudadano como eje central de las decisiones públicas.