Published
2 hours agoon
By
Redacción
Por Redacción | Mexicali, Baja California, 18 de marzo de 2026.
Luego de la circulación en redes sociales de una presunta filtración que señalaba al director de Comunicación Social del Ayuntamiento de Mexicali, Edgar Covarrubias, como responsable de financiar una campaña contra el alcalde de Tijuana, el funcionario negó de forma categórica las acusaciones y sostuvo que el material difundido carece de veracidad.
Durante la mañana de este miércoles 18 de marzo, Covarrubias afirmó que las capturas de pantalla compartidas en distintas plataformas no corresponden a hechos reales. En su posicionamiento público, aseguró que se trata de contenido falso y descartó la existencia de cualquier estrategia desde su dependencia para afectar a otro gobierno municipal.
El funcionario señaló que la labor de Comunicación Social se limita a la difusión institucional de las actividades del Ayuntamiento de Mexicali. En ese sentido, insistió en que no existe ningún pago, acuerdo o conversación como la que ha sido atribuida a su área en publicaciones recientes.
Además, consideró que el material viralizado pudo haber sido alterado mediante herramientas digitales, entre ellas programas de edición o incluso inteligencia artificial, un escenario que vuelve más complejo distinguir entre contenidos auténticos y manipulados en el entorno digital.
En otro punto, Covarrubias reconoció que mantiene una relación cercana con la senadora Julieta Ramírez, derivada de procesos políticos previos, por lo que existe una amistad dentro del ámbito político. No obstante, ese vínculo, dijo, no tiene relación con los señalamientos que comenzaron a circular.
La alcaldesa de Mexicali, Norma Bustamante, también fijó postura sobre el tema y expresó su respaldo al funcionario municipal. La presidenta municipal aseguró que Covarrubias cuenta con su confianza y calificó las acusaciones como señalamientos sin sustento.
El caso se da en medio de un contexto donde las filtraciones, capturas de pantalla y contenidos virales suelen detonar controversias públicas antes de que exista una verificación plena sobre su autenticidad, lo que vuelve indispensable contrastar información y revisar el origen de los materiales que circulan en redes.