Este jueves comenzaron los trabajos para instalar un bypass en la avenida Sánchez Taboada, con el objetivo de desviar el derrame de aguas residuales que ha estado afectando la zona durante varios días.
La obra consiste en la colocación de una tubería superficial de aproximadamente 300 metros a lo largo del canal, lo que permitirá redirigir el flujo de aguas negras y reducir los riesgos de contaminación y daños mayores.
El problema se originó por el colapso de un tramo del sistema de drenaje, ubicado en una zona inestable afectada por movimientos de tierra causados por una falla geológica, lo que debilitó considerablemente la infraestructura sanitaria existente.
Durante una reunión previa al inicio de la obra, vecinos de la calle Eridano manifestaron su preocupación por las afectaciones sufridas y exigieron una solución permanente al problema. Por el momento, la instalación del bypass representa una medida provisional, mientras que autoridades y técnicos evalúan alternativas a largo plazo para la rehabilitación completa del sistema de drenaje en la zona.