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Por Redacción | Ciudad de México, 11 de febrero de 2026.
El pleno del Senado de la República ratificó en “fast track” la autorización para que 19 marines de Estados Unidos, armados y con equipo militar, ingresen a México con fines de entrenamiento conjunto con fuerzas mexicanas en operaciones especiales. La solicitud presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum fue aprobada con 114 votos a favor y una sola abstención, la del senador Gerardo Fernández Noroña.
La autorización permite que los elementos de élite de la Marina estadounidense arriben al país el próximo 15 de febrero a bordo de un avión Hércules C-130 en el aeropuerto internacional de Campeche, donde iniciarán su estancia hasta el 16 de abril de este año.
El ejercicio de capacitación, denominado “Mejorar la capacidad de las fuerzas de operaciones especiales”, se llevará a cabo en el Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina en San Luis Carpizo y en la Zona Militar de Ciudad del Carmen, Campeche.
Durante la sesión, la senadora Alejandra Barrales, de Movimiento Ciudadano, reconoció la necesidad de fortalecer la cooperación bilateral para capacitación militar, pero demandó mayor información a las autoridades mexicanas, en particular de las secretarías de Marina y Defensa, sobre recientes incidentes con drones del crimen organizado en el espacio aéreo de Estados Unidos y sobrevuelos de aeronaves estadounidenses en territorio nacional sin autorización legislativa.
El senador Gerardo Fernández Noroña, quien se manifestó en contra del ingreso de tropas extranjeras en su discurso, se abstuvo en la votación, descartando participar a favor aunque reconoció respetar la postura de la mayoría.
Analistas han señalado que la aprobación del permiso para tropas extranjeras en suelo mexicano responde a la facultad exclusiva del Senado para autorizar la entrada de personal armado extranjero de manera temporal y bajo condiciones específicas, con el objetivo declarado de fortalecer capacidades y compatibilidad operativa entre fuerzas especiales de ambos países sin implicar una intervención militar.
La cooperación en materia de adiestramiento militar forma parte de un marco de coordinación bilateral entre México y Estados Unidos que, aunque ha generado debate sobre soberanía y coordinación en seguridad, busca consolidar capacidades tácticas frente a amenazas cada vez más complejas.