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Por Redacción | Washington, Estados Unidos, febrero de 2026.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convocó a una cumbre presidencial el próximo 7 de marzo en el hotel Doral de Miami con el objetivo de articular un bloque regional que contrarreste la creciente influencia de China en América Latina.
De acuerdo con información difundida desde Washington, ya fueron invitados Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay), Rodrigo Paz (Bolivia), Nayib Bukele (El Salvador), Daniel Noboa (Ecuador) y Tito Asfura (Honduras), mandatarios que comparten afinidad política e ideológica con la agenda del líder republicano.
La reunión buscaría consolidar una estrategia hemisférica frente al avance de Beijing en sectores considerados estratégicos como minerales críticos, recursos naturales, producción alimentaria e infraestructura comercial.
A finales de 2025, la administración republicana presentó su Estrategia de Seguridad Nacional, en la que estableció el denominado “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe, orientado a restringir la actuación de actores extrarregionales en América Latina. A ello se sumó una nueva Doctrina de Defensa que prioriza la región en el esquema de disuasión frente a China.
En días recientes, Washington encabezó un encuentro global sobre minerales críticos, insumos fundamentales para la industria tecnológica, energética y militar. Tras ese foro, Argentina, Bolivia y Paraguay firmaron acuerdos con el Departamento de Estado para establecer mecanismos de cooperación y diversificación frente a la influencia china.
Asimismo, Trump emitió una orden ejecutiva titulada “Ajuste de las importaciones de minerales críticos procesados y sus productos derivados a Estados Unidos”, que busca reducir la dependencia estadounidense de insumos dominados por Beijing.
Como parte de esta estrategia, la Casa Blanca anunció la creación de una reserva estratégica denominada Project Vault, iniciativa que combinará aproximadamente 1,700 millones de dólares de financiamiento privado y un préstamo de 10,000 millones de dólares del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM Bank).
Los aliados latinoamericanos que participen en la estrategia podrían recibir trato preferencial en el acceso a recursos vinculados a este proyecto.
La cumbre de Miami también pondrá en evidencia las distintas posturas geopolíticas dentro de América Latina. Mientras algunos gobiernos buscan fortalecer su alineación con Washington en materia estratégica, otros mantienen relaciones comerciales estrechas con China, como Brasil, Colombia y México.
El encuentro se perfila como un espacio clave para redefinir alianzas en la región, en un contexto donde la competencia entre Estados Unidos y China se ha trasladado con mayor intensidad al hemisferio occidental.
La Casa Blanca no descarta ampliar la lista de invitados en las próximas semanas, en función de la agenda diplomática previa al cónclave.