La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar, negó ser dueña de una residencia en San Diego valuada en 4.5 millones de dólares, luego de que imágenes en redes sociales generaran especulaciones por similitudes con una foto suya.
En un comunicado oficial, el Gobierno del Estado aclaró que la propiedad pertenece a Fernando Salgado Chávez, un amigo cercano de la familia, y que la mandataria solo la ha visitado como invitada.
También se desmintió que ella o su esposo tengan propiedades o cuentas en el extranjero, y se afirmó que no existe ningún vínculo legal, financiero o patrimonial con el inmueble.
El gobierno estatal calificó las acusaciones como infundadas y sin sustento legal o documental.