Entre los nombres que empiezan a sonar destacan perfiles técnicos, administrativos y políticos; sin embargo, dentro de distintos sectores crece la percepción de que el próximo nombramiento deberá priorizar experiencia operativa, interlocución institucional y capacidad de control político.
La salida de Arnulfo Guerrero León de la Secretaría General del Ayuntamiento de Tijuana abrió inmediatamente una nueva etapa política dentro del gobierno municipal, justo en un momento donde la gobernabilidad, la operación institucional y el escenario rumbo al proceso político de 2027 comienzan a tomar relevancia dentro de la vida pública de Baja California.
Más allá de nombres o grupos políticos, la discusión que empieza a construirse al interior del Ayuntamiento parece enfocarse en el tipo de perfil que requerirá una posición considerada estratégica para la estabilidad política y administrativa de la ciudad.
Diversos actores políticos y administrativos coinciden en que el próximo nombramiento deberá reunir experiencia institucional, capacidad de interlocución, operación territorial y conocimiento de la estructura municipal, en un escenario que se prevé complejo por el contexto político que vivirá Morena rumbo al próximo proceso electoral.
Dentro de los nombres que comienzan a mencionarse aparecen perfiles de distintas áreas del actual gobierno municipal y del entorno político de Morena.
Uno de ellos es José Alonso López Sepúlveda, actual Director General de Gobierno Municipal, quien ha ocupado distintas responsabilidades dentro de la administración pública municipal y estatal, además de cargos relacionados con operación territorial, administración y movilidad.
López Sepúlveda ha sido delegado municipal, Director General del Sistema Integral de Transporte de Tijuana (SITT), delegado de Oficialía Mayor del Gobierno del Estado en Tijuana y asesor legislativo vinculado al grupo parlamentario de Morena en la pasada legislatura federal, construyendo un perfil técnico-operativo con experiencia en estructuras institucionales y conocimiento del funcionamiento interno del Ayuntamiento.
Distintos sectores políticos consideran que, en el contexto actual, perfiles con capacidad institucional, conocimiento territorial y experiencia operativa podrían convertirse en piezas relevantes para mantener estabilidad dentro del gobierno municipal durante los próximos meses.
Otro de los perfiles mencionados es Pedro Montejo Peterson, actual Secretario de Desarrollo Económico del XXV Ayuntamiento, identificado como un perfil administrativo y técnico ligado al desarrollo económico y la operación gubernamental.
También aparece Apolinar Fernández Álvarez, Secretario de Movilidad Urbana Sustentable, Inspección y Seguridad Vial, con experiencia en áreas operativas y administrativas relacionadas con movilidad y estructura urbana.
En la conversación interna también se menciona a Leticia Vidrio, actual Coordinadora de Gabinete, perfil ligado a la coordinación institucional y seguimiento administrativo dentro del gobierno municipal.
Asimismo, ha comenzado a sonar el nombre de Ramón Vázquez, diputado local de la XXV Legislatura de Baja California, quien mantiene presencia política y estructura dentro de Morena.
Otro de los nombres mencionados es el de Abdiel Gutiérrez, Secretario de Presidencia del Ayuntamiento y uno de los perfiles cercanos a la operación interna del alcalde Ismael Burgueño Ruiz.
Sin embargo, dentro de distintos sectores políticos comienza a crecer la percepción de que el Ayuntamiento requerirá un perfil que priorice la estabilidad institucional, la operación política y la gobernabilidad rumbo a los próximos meses, particularmente ante el contexto que comenzará a configurarse hacia el proceso electoral de 2027.
La Secretaría General no solamente representa una posición administrativa dentro del Ayuntamiento, sino uno de los principales espacios de control político, interlocución institucional y operación gubernamental del municipio más importante de Baja California.
En ese escenario, los perfiles técnicos con experiencia territorial, capacidad de diálogo y conocimiento institucional comienzan a tomar fuerza dentro de la conversación pública y política de Tijuana, en medio de un momento donde el gobierno municipal necesitará estabilidad, operación y capacidad de articulación interna.