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Redacción
Por Redacción | San Diego, California, 20 de mayo de 2026.
Miembros de la comunidad islámica de San Diego realizaron este martes una ceremonia para honrar a las víctimas mortales del tiroteo registrado el pasado 18 de mayo en el Centro Islámico de la ciudad, ataque que dejó tres personas fallecidas y conmocionó a la comunidad local.
Durante el encuentro participaron líderes religiosos, familiares y residentes que acudieron para recordar a Amin Abdullah, conocido también como Brian Climax, de 51 años; Mansour Kaziha, identificado como AbulEzz, de 78 años; y Nadir Awad, de 57 años.
Las autoridades identificaron como presuntos responsables del ataque a Caleb Liam Vázquez, de 18 años, y Cain Lee Clark, de 17, ambos originarios de San Diego.
“Hoy nuestra comunidad está de duelo con una tragedia inimaginable, lo que sucedió en el Centro Islámico ha sacudido nuestra comunidad hasta su núcleo”, expresó Tazheen Nizam, directora ejecutiva del Consejo de Relaciones Estadounidenses-Islámicas (CAIR).
Durante la ceremonia, representantes comunitarios destacaron que el Centro Islámico de San Diego ha sido históricamente un espacio de oración, convivencia y apoyo para cientos de familias musulmanas de la región.
“El Centro Islámico de San Diego es nuestro latido, es donde rezamos, curamos, criamos a nuestros hijos, educamos a nuestra juventud y damos la bienvenida a nuestra comunidad”, señaló Ramla Sahid, directora ejecutiva de la Asociación para el Avance de los Nuevos Americanos (PANA).
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando familiares de Amin Abdullah recordaron su labor como guardia de seguridad del recinto religioso y su intento por proteger a quienes se encontraban en el lugar al momento del ataque.
“Mi papá fue el principal defensor de la seguridad y de mantener segura a nuestra comunidad. Se oponía a cualquier forma de odio y tomó muy en serio su trabajo para proteger a todos aquí”, expresó Hawaa Abdullah, hija de la víctima.
De acuerdo con versiones difundidas por autoridades y familiares, Abdullah habría alertado sobre la presencia de los atacantes antes de perder la vida durante el atentado.
El tiroteo reavivó preocupaciones sobre ataques motivados por odio religioso y violencia armada en espacios comunitarios de Estados Unidos, mientras organismos civiles pidieron reforzar la protección de centros religiosos y promover acciones contra discursos de intolerancia.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses continúan investigando el móvil del ataque y el entorno de los dos jóvenes señalados como presuntos responsables.