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Por Redacción | Internacional, 12 de junio de 2026
El conflicto entre Israel y Hezbolá vuelve a colocarse en el centro de la atención internacional tras nuevas denuncias sobre el presunto uso de fósforo blanco en zonas habitadas del sur de Líbano, una práctica que organizaciones defensoras de derechos humanos consideran de alto riesgo para la población civil.
Las acusaciones se producen en medio de la escalada de enfrentamientos registrada desde marzo de 2026. Diversas investigaciones periodísticas y análisis realizados por especialistas en armamento señalan que fuerzas israelíes habrían utilizado municiones incendiarias en localidades del sur libanés, donde residen miles de personas.
De acuerdo con reportes difundidos por medios internacionales, imágenes y videos verificados muestran explosiones aéreas compatibles con proyectiles de fósforo blanco en ciudades como Nabatieh, además de zonas cercanas a Tiro, Qlayaa, Khiam y Yohmor. Los registros exhiben las características estelas blancas que genera esta sustancia al entrar en contacto con el aire.
El fósforo blanco es utilizado por distintos ejércitos para crear cortinas de humo, marcar objetivos o generar cobertura táctica en operaciones militares. Sin embargo, organismos internacionales han advertido que su empleo en áreas pobladas puede provocar incendios, lesiones severas y daños indiscriminados a bienes civiles.
Human Rights Watch aseguró haber verificado material audiovisual correspondiente a ataques registrados el pasado 3 de marzo en la localidad de Yohmor. Según la organización, las detonaciones ocurrieron sobre sectores residenciales y derivaron en incendios que afectaron viviendas y vehículos.
La agrupación sostiene que este tipo de munición puede dispersar decenas de fragmentos incendiarios sobre amplias superficies, incrementando considerablemente los riesgos para la población. Además, recordó que ya había documentado episodios similares durante los enfrentamientos ocurridos entre 2023 y 2024 en la misma región fronteriza.
Por su parte, el ejército israelí ha señalado que sus protocolos establecen restricciones para el uso de estas municiones en zonas densamente pobladas y sostiene que sus operaciones se apegan a las normas del derecho internacional aplicable a los conflictos armados.
Especialistas consultados por diversos medios identificaron en los registros analizados proyectiles M825A1 de 155 milímetros, fabricados en Estados Unidos, diseñados para liberar elementos impregnados con fósforo blanco que generan densas cortinas de humo. Una vez en tierra, estas partículas pueden continuar ardiendo y provocar incendios difíciles de extinguir.
Las denuncias han reavivado el debate internacional sobre el empleo de armas incendiarias en escenarios urbanos y han llevado a organizaciones humanitarias a solicitar una revisión de la asistencia militar proporcionada a Israel por parte de países aliados. Asimismo, insisten en fortalecer los mecanismos de supervisión y las normas internacionales destinadas a proteger a la población civil en conflictos armados.