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Redacción
Por Redacción | Tijuana, Baja California. 23 de junio de 2026.
Hace dos años, Sheila dejó Cuba en busca de una nueva oportunidad de vida. Su camino la llevó a Tijuana, una ciudad donde comenzó de nuevo y donde hoy impulsa un emprendimiento de joyería artesanal elaborada completamente a mano.
Como persona refugiada, Sheila ha encontrado en esta frontera un espacio para reconstruir su historia y apostar por un proyecto propio: una marca de joyería fina que combina perlas, piedras naturales, colores suaves y diseños con un estilo elegante y femenino.
Su gusto por crear accesorios nació desde la infancia, cuando disfrutaba armar collares con juegos de cuentas y perlas.
“Desde chiquitita, ya ven que a los niños les compran los jueguitos de perlas, cuentas, y bueno, creo que siempre lo he tenido en mí”, recordó.
Cada una de sus piezas lleva un proceso cuidadoso y un sello personal. Sheila asegura que sus creaciones reflejan dedicación, paciencia y una intención especial para quienes buscan consentirse o regalar algo distinto.
“Siempre tiene de mí mucha dedicación”, expresó.
Su catálogo incluye collares, aretes y otras piezas de joyería fina elaboradas con materiales seleccionados y diseños propios. Ninguna pieza es producto de una fabricación masiva, sino de un trabajo manual pensado para ofrecer algo único.
Emprender, reconoce, no ha sido sencillo. Además de elaborar cada accesorio, también se encarga del diseño, la publicidad, las ventas y la administración del negocio.
“Soy todóloga”, comentó entre risas.
Aun así, afirma que el esfuerzo ha valido la pena, pues en Tijuana encontró una oportunidad para crecer, conectar con nuevas personas y compartir su talento a través de la joyería.
Sheila planea permanecer en la ciudad y continuar fortaleciendo su marca, con la esperanza de que más personas conozcan su trabajo y encuentren en sus piezas una forma de expresión, detalle y belleza.
Quienes deseen conocer sus diseños pueden encontrarla en Instagram y TikTok como @bluneajewelry.