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Redacción
Por Redacción | Tijuana, Baja California.
En política, la memoria suele ser selectiva. Lo malo permanece más tiempo en la conversación pública y lo positivo, muchas veces, termina enterrado entre el desgaste, las diferencias políticas y la polarización.
Eso parece estar ocurriendo nuevamente alrededor de la ex alcaldesa de Tijuana, Montserrat Caballero Ramírez.
Porque sí, hubo decisiones cuestionadas. Momentos de confrontación. Declaraciones incómodas. Errores que desgastaron su administración y que alimentaron una narrativa constante de críticas durante buena parte de su gobierno.
Pero también existe otra parte de la historia que pocas veces entra al debate público.
¿Quién enfrentó el problema de El Chaparral cuando el tema migrante se había convertido en un foco de tensión social y humanitaria para la ciudad? ¿Quién impulsó programas para personas con adicciones y en situación de calle cuando el problema crecía a simple vista en distintos puntos de Tijuana?
Las preguntas comenzaron a circular nuevamente en redes sociales y, más allá de simpatías políticas, dejaron algo claro: hay sectores que consideran que ciertas acciones de aquella administración no recibieron el reconocimiento público que esperaban.
También vuelve a surgir otro tema incómodo: la deuda multimillonaria que arrastraba el Ayuntamiento y que durante años formó parte de una cadena de decisiones acumuladas entre distintas administraciones.
Porque en política suele ser más sencillo señalar la caída que reconocer el terreno que alguien intentó reparar.
Eso no elimina errores ni borra señalamientos. Tampoco convierte una administración en perfecta. Pero sí abre una conversación que rara vez se plantea en voz alta: ¿la evaluación pública de un gobierno debe quedarse solamente con sus tropiezos?
En una ciudad tan compleja como Tijuana, donde gobernar implica enfrentar migración, seguridad, adicciones, rezago urbano y presión financiera al mismo tiempo, el juicio político rara vez llega sin desgaste y quizá por eso el silencio alrededor de ciertos temas empieza a llamar más la atención que las críticas mismas.