
Published
1 hour agoon
By
Redacción
Por Redacción | Tijuana, Baja California.
A sus apenas 7 años de edad, Soli Chan Torres ha aprendido a enfrentar retos que para cualquier niño resultarían difíciles de imaginar. Su vida transcurre entre consultas médicas, terapias especializadas y tratamientos constantes derivados de diversos diagnósticos que han acompañado su desarrollo desde temprana edad.
Autismo, trastorno global del neurodesarrollo, hipotiroidismo y otras condiciones médicas forman parte de la realidad cotidiana de una menor que, pese a las adversidades, continúa avanzando con el apoyo incondicional de su familia.
Hoy, Soli enfrenta un nuevo desafío. Una cirugía bucal especializada se ha convertido en una necesidad prioritaria para mejorar su salud y calidad de vida. Sin embargo, el procedimiento representa un costo superior a los 35 mil pesos, cantidad que su familia necesita reunir en un plazo aproximado de 15 días.
Detrás de esta lucha se encuentra Lucía Torres, madre de Soli, quien diariamente busca alternativas para obtener los recursos necesarios. Entre ventas por catálogo, trabajos de limpieza, participación en mercados sobre ruedas y diversas actividades de recaudación, ha convertido cada jornada en una oportunidad para acercarse a la meta.
La historia de Soli refleja la realidad de muchas familias que enfrentan gastos médicos especializados sin contar con los recursos suficientes para cubrir tratamientos, estudios o intervenciones que resultan indispensables para sus hijos.
Más allá de las cifras, la situación evidencia el esfuerzo constante de padres y madres que deben multiplicar esfuerzos para garantizar atención médica adecuada, muchas veces enfrentando largos procesos burocráticos o limitaciones económicas.
En este contexto, la solidaridad comunitaria suele convertirse en una herramienta fundamental para lograr que tratamientos urgentes puedan concretarse.
La familia mantiene activa la búsqueda de apoyo ciudadano para reunir los recursos necesarios antes de la fecha programada para la intervención médica.
Mientras tanto, Soli continúa enfrentando cada día con la fortaleza que la caracteriza, acompañada por una madre que no ha dejado de luchar por brindarle mejores oportunidades y una mejor calidad de vida.
La historia también abre la reflexión sobre los apoyos disponibles para familias que enfrentan enfermedades o condiciones médicas complejas durante la infancia, y sobre los mecanismos que podrían fortalecerse para garantizar atención especializada oportuna.