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Redacción
Por Redacción | Tecate, Baja California. 18 de junio de 2026.
Entre flores, fotografías, coronas y mensajes de despedida, familiares y amigos dieron el último adiós a Jeremy Alexander Robinson Cañedo durante una ceremonia fúnebre realizada la noche del miércoles en Tecate.
El adolescente de 15 años fue uno de los tres jóvenes localizados sin vida en una fosa clandestina encontrada el pasado 10 de junio en las inmediaciones de la colonia El Escorial, luego de permanecer desaparecido desde el 20 de abril.
La despedida estuvo marcada por el dolor de familiares, amistades y miembros de la comunidad que acudieron para acompañar a la familia en uno de los momentos más difíciles desde que se reportó la desaparición del menor.
Durante el velorio, varios asistentes portaban camisetas con la imagen de Jeremy, mientras que junto al féretro fue colocada una manta con la leyenda “Con los niños no”, reflejando la indignación y tristeza que ha generado el caso entre la población tecatense.
La ceremonia se realizó apenas un día después de los servicios funerarios de Brian Samuel y Edgar Jovani, los otros dos adolescentes desaparecidos junto a Jeremy y cuyos restos fueron localizados en el mismo sitio.
Aunque el hallazgo permitió a las familias despedirse de sus seres queridos, las circunstancias que rodean la desaparición y asesinato de los tres jóvenes continúan sin ser esclarecidas públicamente por las autoridades.
En los primeros días de la investigación trascendió la versión de que los adolescentes habrían salido rumbo a Tijuana para acudir a una presunta entrevista de trabajo. Sin embargo, esta información no ha sido confirmada oficialmente por la Fiscalía General del Estado.
Hasta el momento, la autoridad no ha informado sobre personas detenidas ni ha dado a conocer avances sustanciales relacionados con la identificación de posibles responsables.
El caso ha generado una profunda conmoción en Tecate, donde familiares y ciudadanos continúan exigiendo justicia y respuestas sobre lo ocurrido con los tres adolescentes.
Mientras las investigaciones permanecen abiertas, las familias enfrentan el difícil proceso de despedir a sus hijos sin que, hasta ahora, exista una explicación clara sobre los hechos que terminaron con sus vidas.